Mario Suárez Suárez

 

Mario con Oliva el día que fueron elegidos parroquianos 

 
 
Parroquiano del año 2008

 

MARIO SUÁREZ SUÁREZ el elegido como parroquiano del año 2008 es una persona que anduvo mucho en bicicleta, que no hizo la mili, que le gusta pescar aunque hace poco que tiene caña, que le gusta el olor de los eucaliptos, que colaboró activamente con los Scouts, y la primera vez que vino a esta parroquia fue al baile que con una gramola se organizaba los domingos delante de Casa Gloria. Mario nació en Casa Culá de Soto el 20 de septiembre de 1939, hijo de Baldomero y de María. Se bautizó el 13 de octubre y fueron de padrinos sus tíos Alfredo y Concha. Tiene 2 hermanas: Berta y Marlene, y él ocupa el lugar del medio entre ellas. Fue a la escuela de Soto que dirigía Dª Mª Dolores Pevida. En los recreos y tiempo libre jugaba al fútbol como defensa y no lo hacía nada mal. Tampoco se le daban mal los villancicos que les enseñaba la maestra, parece ser que los aprendía enseguida y los cantaba bien, así que haremos una prueba esta Navidad. Estudió el bachiller en el instituto de Grao, al que iba en bicicleta, y más tarde realizó estudios de Comercio. Al tiempo ayudaba en las tareas de la casería. Daba clases particulares bajo el hórreo de su casa y acudían muchos niños y niñas de Soto, de Ania, de Lazana..., también daba clases por la noche, incluso a chavales mayores que querían prepararse para algún curso.

Cuando llegó la hora de salir iba con los jóvenes del pueblo a los bailes de Valduno y alrededores, dos de sus grandes amigos fueron Pepe C’Anxilín y Pepe L’Alguera, pero pronto empezó a cortejar en Mariñes y venía en bicicleta a ver a su guapísima Elena, que además era de las pocas mujeres motorizadas del concejo, con su flamante Vespa. Solía venir con Gelo Ca Río de Soto y Carlitos de Santullano, que también tenían puesto el corazón en vecinas de esta parroquia. A la vuelta solían para a cenar en el bar de los padres de Carlitos. En una ocasión fue con un vecino a la fiesta de Les Cofrades de Valduno que se hacía en Bolgues, y, al poco de llegar irrumpió la Guardia Civil diciendo que había que suspender la fiesta porque había muerto Pío XII. Con la poca gracia que les hizo este luto volvieron a casa más que pitando. El 29 de mayo de 1965 es una fecha que no olvidará nunca. Ese día inició la gran andadura de su vida junto a Elena, la compañera perfecta. Se casaron en la iglesia de Biedes ante más de un centenar de invitados. El banquete tuvo lugar en La Gruta y el viaje de novios creemos que fue a Madrid. Es que el espionaje tuvo sus lagunas. Pronto la familia creció con la llegada de los hijos: Miguel Ángel, Luís Alberto y Víctor Mario, con sus esposas y con los 7 nietos formando hoy una gran familia muy unida. Mario trabajó en Transportes Hispania, empresa de la que se haría socio en 1985. Vivieron unos pocos años en Gijón, luego en Oviedo y más tarde construyeron casa en Mariñes, donde residen de forma permanente desde hace varios años, sin perder nunca la vinculación con el pueblo, pues pasaban aquí muchas temporadas. Mario es una persona sencilla, cercana, seria, trabajadora, en la que se puede confiar, siempre atento a las necesidades del pueblo, de la parroquia. Es el encargado de motu propio de la limpieza de los alrededores de la iglesia, del cementerio, de la fuente La Pereda de Mariñes, de lo que haga falta... siempre está dispuesto a echar una mano, nunca pone mala cara... desde hace unos años ayuda en la comisión de la Capilla de Mariñes y se nota su mano deseosa de compartir con todos los vecinos la alegría de la fiesta, dándole un nuevo impulso con la ayuda de todos. Bien sabéis todos de la aportación de Mario y de Elena y su trabajo. En realidad este reconocimiento es para los dos. Todas estas cualidades fueron las que motivaron tu nombramiento porque Mariñes y la parroquia de Biedes no serían lo mismo sin ti, sin tus cuidados y tus atenciones, sin tu conversación pausada, dispuesto siempre a escuchar, cualidad tan escasa en estos tiempos de tanta prisa.

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